Home

 Un estudio de las Naciones Unidas reveló que hoy en día, de las 7 billones de personas que habitan este mundo, el 85% tiene acceso a teléfonos celulares (bastante más de las que tienen acceso a inodoros, trágicamente). Por otro lado, según un reciente artículo publicado en El Comercio, en el segundo trimestre de este año, las ventas de smartphones superaron por primera vez en volumen a las de celulares comunes en el mundo. A pesar de ello, el provecho que obtenemos de la tecnología más difundida del planeta para mejorar nuestra calidad de vida en las ciudades es aún embrionario. 

Hace dos meses, en una discutida transacción, Google completó la compra de la famosa aplicación para el tráfico vehicular “Waze” por la friolera de un billón de dólares -en cash- para perfeccionar su todopoderoso Google Maps. Waze pertenece a una familia de aplicaciones que recolecta las “huellas o rastros” que dejamos cuando realizamos alguna actividad mediante el sistema GPS de nuestros smartphones. Esta información es procesada y devuelta luego a los usuarios de forma que puedan tomar las rutas más libres en base a actualizaciones en tiempo real. Lo más interesante es que al igual que otras aplicaciones como Foursquare (que recomienda los mejores lugares para visitar en base a los “check-in” de los usuarios), la efectividad de Waze depende de la participación y conexión entre personas – mientras más mejor -, devolviéndoles de alguna forma la responsabilidad en el desarrollo de las ciudades del futuro.

Pero no sólo los smartphones son capaces de “rastrear” nuestros movimientos. Con su proyecto Smart Cities, el Centro de Innovación del BBVA-España plantea utilizar las “huellas anónimas” que dejan nuestras tarjetas de crédito/débito cada vez que las utilizamos. “La ciudad es un sistema vivo y como tal tenemos que analizarlo”, sostienen. Esta información procesada podría producir un mapa en tiempo real de cómo la ciudad se mueve y sus tendencias en  consumo. Por ejemplo, podríamos saber – al instante y con exactitud – cuál es el movimiento de un restaurante o bar, cuántos de sus clientes han vuelto más de una vez o el precio promedio que ha pagado cada mesa.  

Consumo Colaborativo

Otra forma en la que la tecnología viene cambiando nuestra forma de vivir es lo que Rachel Botsman describe en su libro  “Lo que es mío es tuyo: el crecimiento del consumo colaborativo”. Diariamente compartimos opiniones, fotos, videos (Twitter, Facebook, Youtube, Flickr, etc.). En un mundo cada vez más conectado, preocupado por las crisis económicas y el medio ambiente, ¿Por qué no compartimos también aquello que subutilizamos? Botsman sostiene que el internet ha eliminado al intermediario entre dos personas que requieren un servicio, abriendo un mercado infinito. Zipcar, por ejemplo, es un servicio de autos compartidos que se reservan “online” y se recogen en la calle con tarifas por hora o día. Carpool conecta usuarios que necesitan hacer un viaje específico con aquellos que hacen la misma ruta y tienen un asiento libre en su auto. Landshare relaciona a las personas que quieren cultivar sus propios vegetales – pero no disponen del espacio – con aquellos que tienen jardines en sus casas y quieren compartirlo. En Parkcirca uno puede ofrecer el espacio de estacionamiento privado que no está utilizando a otros y, perteneciendo a su red, obtener estacionamientos disponibles en distintas partes de la ciudad. Airbnb permite alquilar el departamento o cuarto de aquellos que no lo estén utilizando en ese momento en cualquier parte del mundo.  En resumen, en estos tiempos uno no requiere de los objetos en sí mismos, sino las funciones que representan. Para Botsman hoy el acceso es más importante que la propiedad.

La piedra angular para el consumo colaborativo es la reputación. Cada paso que demos como parte de estos nuevos sistemas podrá ser evaluado por otros cientos de usuarios; si soy un mal conductor nadie querrá hacer “pool” conmigo y si no cuido las habitaciones nadie me las querrá alquilar. Así, este historial de “reviews” podrá formarnos una reputación virtual comparable a lo que hoy es nuestra calificación crediticia.

Mercado de Soluciones

Soluciones similares también podrían ser adoptabas a nivel de gobiernos locales. CityMart es una plataforma virtual que contiene ideas, aplicaciones y estrategias urbanas disponibles para que cualquier ciudad las adapte o copie. Sascha Haselmayer – CEO de la compañía – cree que el principal problema de las ciudades es que no anuncian sus problemas, por tanto, muchas compañías de innovación que podrían resolverlos no encuentran el mercado donde desarrollar sus productos. Estocolmo, por ejemplo, ha encontrado en un programa llamado e-Adept una forma de devolverle la movilidad en la ciudad a las personas mayores o con alguna discapacidad, con todos los beneficios que esto trae consigo. E-Adept funciona como Waze pero tanto en interiores como exteriores y, a diferencia del segundo, está basado en una red digitalizada de caminos para peatones. En este caso, la información a los teléfonos móviles es administrada y distribuida por la ciudad aunque también puede ser complementada por otros usuarios.

El límite no existe, las ciudades podrían ahorrar inimaginables sumas de dinero con semáforos que responden al tráfico, alumbrado público que se enciende cuando es necesario, parques que se riegan solo cuando lo requieren o basureros que emiten una alarma cada vez que se llenan. Aunque puede que los últimos gobiernos nos hayan acostumbrado a las grandes obras como sinónimos de avance o progreso, muchas veces los problemas se resuelven pensando diferente, sin necesidad de poner un solo ladrillo.

Publicado en El Comercio el día 31 de Agosto del 2013_

?????????????????????????????????????????????????????????????????????????

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s